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El poder transmitir en color las emociones que rodean esos momentos irrepetibles , ayudan a la futura mamá a vivir su embarazo en plenitud. Ella consigue relajarse mientras su bebé disfruta con cada movimiento del pincel.

Laura pudo sentir esas emociones junto a su familia el día de su sesión fotográfica cuando ya estaba de 36 semanas.

Laura pudo sentir esas emociones junto a su familia el día de su sesión fotográfica cuando ya estaba de 36 semanas.

Fue una mañana muy completa, una conversación agradable mientras la pintábamos permitió que la futura mamá se relajara y ganara seguridad ante la cámara.

45 minutos más tarde, Laura observó su dibujo pintado en su barriguita en la pantalla de mi cámara fotográfica y sonrió. Nos dijo que era tal cual lo había imaginado, incluso más bonito.

Su mamá sonría a su lado y besaba su frente de una forma tan cariñosa y maternal que me quedé mirando la escena olvidando fotografiarla.

A veces pienso en esa foto que no hice y me da lástima no haber captado ese momento, pero compartí ese sentimiento de familia con personas que acababa de conocer y me alegra de haberlo vivido de esa forma.

De este modo aprendí que una sesión de Belly Painting es mucho más que hacerse fotos con la tripita pintada, también una actividad que compartir con tus familiares más cercanos, sentir que no estás sola en la aventura de ser mamá.

Después de la sesión de pintura corporal llega el momento de hacer las fotos. Hago una media de unas 50 fotos por sesión sin contar ojos cerrados y algunas tomas falsas. La sesión premamá de Laura y su bebé Abril, es una de las sesiones que más disparos óptimos he hecho, no me voy a atribuir los méritos como fotógrafa, y es que, ésta familia me lo puso tan fácil, que las fotos casi salían por sí mismas.

La única desventaja de hacer tantas fotos chulas es tener que decidir cuáles son las que finalmente se quedarán.

Algunas personas me preguntan por las diferencias de hacer fotos en exterior y fotos en el estudio.

Hagamos donde hagamos las fotos, lo más importante es que las personas a fotografiar, sobretodo la mamá, se sientan a gusto y con ganas.

Las diferencias son principalmente, el entorno que nos rodea. Centrándonos en fotos de embarazadas, es fácil relacionar un embarazo con la naturaleza.

El verde los árboles, el cielo azul, un atardecer, el reflejo del sol en el agua, a la mayoría de las personas nos gusta fotografiarnos en un lugar bonito, nos hace sentir parte de ese paisaje y es muy gratificante.

El parque de cabecera ofrece todos las aspectos que he mencionado prácticamente durante todo el año, muchas horas al día. En mi opinión, es uno de los mejores espacios para hacer sesiones fotográficas premamá.

Si quieres hacer fotos tan bonitas, en un lugar tan mágico ponte en contacto con nosotras, te asesoraremos con tu elección del dibujo en tu vientre y recordarás un rato tan agradable a través de las fotografías.